Colapinto no alcanza para traer la Fórmula 1 a Argentina
Esta nota expresa una opinión editorial y no constituye un anuncio oficial.
Franco Colapinto cambió la conversación. Millones de argentinos volvieron a mirar la Fórmula 1 y el automovilismo recuperó una energía que parecía dormida. Eso es indiscutible.
Pero convertir esa popularidad en un Gran Premio requiere mucho más: un circuito preparado, organización profesional, inversión privada, respaldo institucional y un acuerdo con los responsables del campeonato.
Una responsabilidad demasiado grande
Colapinto puede ser el mejor argumento emocional para mirar hacia Argentina. No puede ser, por sí solo, el plan completo. Ponerle toda esa responsabilidad sería injusto con él y peligroso para el proyecto.